Diccionario ITS
Contar con un diccionario de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) es fundamental para promover la salud y la prevención de manera clara y accesible. Conocer y comprender estos términos permite identificar mejor los riesgos, entender las vías de transmisión y desmentir mitos que todavía persisten en torno a estas infecciones. La información precisa no solo empodera a las personas para cuidar de su propia salud, sino que también contribuye a reducir el estigma y la discriminación que muchas veces dificultan la búsqueda de atención médica oportuna.
Conoce las ITS en un minuto
Clamidia
🦠 Bacteria
😶 Puede no dar síntomas
💊 Se cura con antibióticos
💉 No existe vacuna
⭐ Es una de las ITS más frecuentes. Detectarla a tiempo evita complicaciones
Gonorrea
🦠 Bacteria
😶 Muchas personas no tienen síntomas
💊 Se trata con antibióticos
💉 No existe vacuna
⭐ Sin tratamiento puede causar complicaciones y seguir transmitiéndose.
Hepatitis A
🦠 Virus
🤒 Suele producir síntomas
💊 No tiene tratamiento específico
💉 Sí existe vacuna
⭐ Se previene con vacunación e higiene. También puede transmitirse en algunas prácticas sexuales
Hepatitis B
🦠 Virus
😶 Puede pasar desapercibida
💊 Existe tratamiento
💉 Sí existe vacuna
⭐ La vacunación ofrece una protección muy eficaz
Hepatitis C
🦠 Virus
😶 Puede no dar síntomas durante años
💊 Hoy tiene cura
💉 No existe vacuna
⭐ Detectarla a tiempo permite curarla antes de que dañe el hígado
Herpes genital
🦠 Virus
🔥 Produce brotes de ampollas o úlceras
💊 Hay tratamiento para controlar los brotes
💉 No existe vacuna
⭐ El virus permanece en el organismo aunque desaparezcan las lesiones.
Ladillas
🦠 Parásito
😣 Provoca mucho picor
💊 Se elimina con tratamiento específico
💉 No existe vacuna
⭐ También es importante tratar la ropa y las personas con las que ha habido contacto
Mpox
🦠 Virus
🤒 Produce lesiones en la piel
💊 Existe tratamiento en algunos casos
💉 Sí existe vacuna para personas con indicación
⭐ Se transmite principalmente por contacto estrecho con lesiones o fluidos
Sarna
🦠 Ácaro (parásito)
😣 Picor muy intenso, sobre todo por la noche
💊 Tiene tratamiento
💉 No existe vacuna
⭐ Es muy contagiosa por contacto estrecho de piel con piel
Shigelosis
🦠 Bacteria
🤒 Produce diarrea intensa
💊 Puede requerir antibióticos
💉 No existe vacuna
⭐ La higiene de manos es clave para prevenirla
Sífilis
🦠 Bacteria
😶 La primera lesión suele ser indolora
💊 Se cura con antibióticos
💉 No existe vacuna
⭐ Cuanto antes se diagnostique, más sencillo es el tratamiento
Tricomoniasis
🦠 Parásito
😶 Muy frecuente sin síntomas
💊 Se cura con antibióticos
💉 No existe vacuna
⭐ Es importante tratar también a las parejas sexuales
VIH
🦠 Virus
😶 Puede no dar síntomas durante años
💊 Tiene tratamiento muy eficaz
💉 No existe vacuna
⭐ Una persona con carga viral indetectable no transmite el VIH por vía sexual (I=I)
Virus del Papiloma Humano
🦠 Virus
😶 La mayoría de infecciones no producen síntomas
💊 No existe tratamiento que elimine el virus
💉 Sí existe vacuna
⭐ La mayoría de las infecciones desaparecen solas, pero algunas pueden causar cáncer si persisten
Diccionario alfabético
C
La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Es una de las ITS bacterianas más frecuentes y puede afectar a cualquier persona sexualmente activa. En muchas ocasiones no produce síntomas, por lo que una persona puede tener la infección y transmitirla sin saberlo.
Síntomas
La mayoría de las personas no presentan síntomas. Cuando aparecen, pueden variar según la zona afectada.
En personas con vagina
- Cambios en el flujo vaginal
- Sangrado entre menstruaciones o después de las relaciones sexuales
- Dolor o escozor al orinar
- Dolor en la parte baja del abdomen
- Dolor durante las relaciones sexuales
En personas con pene
- Escozor al orinar
- Secreción por el pene
- Dolor o molestias en los testículos
Si afecta al recto o la garganta
En ocasiones tampoco presenta síntomas, aunque puede provocar:
- Dolor
- Secreciones
- Sangrado rectal
- Molestias de garganta
Transmisión
La clamidia puede transmitirse mediante:
- Relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin métodos de barrera.
- Contacto con secreciones genitales infectadas.
- Durante el embarazo o el parto, de la madre al bebé.
Diagnóstico y tratamiento
La clamidia se detecta mediante una prueba sencilla que puede realizarse con una muestra de orina o mediante un hisopo de la zona donde se sospecha la infección (genital, rectal o faríngea).
Si has tenido una práctica de riesgo o tu pareja ha sido diagnosticada, es recomendable realizar la prueba aunque no tengas síntomas.
Sí, la clamidia se cura con antibióticos, siempre prescritos por personal sanitario.
Es importante:
- Completar todo el tratamiento
- Evitar las relaciones sexuales hasta recibir el alta médica o durante el tiempo indicado
- Informar a las parejas sexuales recientes para que también puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento si lo necesitan
Haber pasado la infección no genera inmunidad, por lo que puede volver a contraerse.
Prevención
Puedes reducir el riesgo mediante:
- Uso correcto del preservativo o de otros métodos de barrera en las relaciones vaginales, anales y orales
- Realizar pruebas periódicas si mantienes prácticas sexuales con riesgo de exposición
- Acudir al servicio sanitario ante cualquier síntoma o si una pareja sexual ha sido diagnosticada
La clamidia suele no producir síntomas, pero tiene tratamiento y puede curarse. Realizarse la prueba a tiempo permite evitar complicaciones y cortar la cadena de transmisión.
G
La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae. Puede afectar a cualquier persona sexualmente activa y localizarse en los genitales, el recto, la garganta o, con menor frecuencia, los ojos.
Al igual que otras ITS, muchas personas pueden tener la infección sin presentar síntomas, por lo que es posible transmitirla sin saberlo.
Síntomas
En muchas personas no aparecen síntomas. Cuando sí se presentan, suelen manifestarse entre 2 y 7 días después de la exposición, aunque este periodo puede variar.
En personas con vagina
- Cambios en el flujo vaginal
- Sangrado entre menstruaciones o después de las relaciones sexuales
- Escozor o dolor al orinar
- Dolor en la parte baja del abdomen
- Dolor durante las relaciones sexuales
En personas con pene
- Escozor o dolor al orinar
- Secreción por el pene
- Irritación o molestias en la uretra
- Dolor o molestias en los testículos
- Molestias al eyacular
Si afecta al recto o la garganta
Con frecuencia no produce síntomas, aunque puede provocar:
- Dolor o molestias.
- Secreciones.
- Sangrado rectal.
- Dolor de garganta.
Transmisión
La gonorrea puede transmitirse mediante:
- Relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin métodos de barrera
- Contacto con secreciones genitales infectadas
- Durante el embarazo o el parto, de la madre al bebé
Diagnóstico y tratamiento
La gonorrea se detecta mediante una prueba de laboratorio, que puede realizarse con una muestra de orina o mediante un hisopo de la zona donde se sospecha la infección (genital, rectal o faríngea).
Si has tenido una práctica con riesgo de exposición o una pareja sexual ha sido diagnosticada, es recomendable realizar la prueba aunque no presentes síntomas.
Sí, la gonorrea se cura con antibióticos, siempre prescritos por personal sanitario.
Es importante:
- Completar el tratamiento indicado
- Evitar las relaciones sexuales hasta finalizar el tratamiento o durante el tiempo recomendado por el personal sanitario
- Informar a las parejas sexuales recientes para que también puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento si es necesario
Si no se trata, la infección puede provocar complicaciones y aumentar el riesgo de transmitirla a otras personas.
Prevención
Puedes reducir el riesgo mediante:
- Uso correcto del preservativo o de otros métodos de barrera en las relaciones vaginales, anales y orales
- Realizar pruebas periódicas si mantienes prácticas sexuales con riesgo de exposición
- Acudir a un servicio sanitario ante cualquier síntoma o si una pareja sexual ha sido diagnosticada
La gonorrea puede no producir síntomas, pero tiene tratamiento y puede curarse. Detectarla y tratarla a tiempo ayuda a evitar complicaciones y a frenar su transmisión.
H
La hepatitis A es una infección causada por el virus de la hepatitis A (VHA) que produce inflamación del hígado. En la mayoría de los casos la enfermedad desaparece por sí sola y no se hace crónica, aunque puede provocar síntomas intensos durante varias semanas.
Existe una vacuna muy eficaz que previene la infección.
Síntomas
Muchas personas, especialmente durante la infancia, pueden no presentar síntomas.
Cuando aparecen, los más frecuentes son:
- Fiebre.
- Cansancio intenso o malestar general.
- Pérdida de apetito.
- Náuseas o vómitos.
- Dolor abdominal.
- Diarrea.
- Orina oscura.
- Color amarillento en la piel y en los ojos (ictericia).
En la mayoría de las personas la recuperación es completa, aunque los síntomas pueden durar varias semanas.
Transmisión
El virus se transmite por la vía fecal-oral, es decir, cuando pequeñas cantidades de materia fecal de una persona infectada entran en contacto con la boca de otra persona.
Esto puede ocurrir mediante:
- Consumo de agua o alimentos contaminados.
- Contacto estrecho con una persona infectada.
- Algunas prácticas sexuales con contacto oral-anal (anilingus).
No se transmite por abrazar, compartir espacios o mantener un contacto casual.
Diagnóstico y tratamiento
Se diagnostica mediante un análisis de sangre que detecta la infección por el virus de la hepatitis A. Ante síntomas compatibles o una posible exposición, es importante acudir a un servicio sanitario para realizar la prueba.
No existe un tratamiento específico para eliminar el virus. El tratamiento consiste en aliviar los síntomas mediante:
- Descanso
- Buena hidratación
- Alimentación adecuada
- Seguimiento médico cuando sea necesario
La mayoría de las personas se recuperan completamente sin presentar secuelas.
Prevención
Las principales medidas de prevención son:
- Vacunarse cuando esté indicado
- Lavarse las manos correctamente, especialmente después de ir al baño y antes de manipular alimentos
- Consumir agua potable y alimentos en buen estado
- Utilizar métodos de barrera o evitar el contacto oral-anal sin protección durante las relaciones sexuales
La vacuna es especialmente recomendable para personas con mayor riesgo de exposición y ofrece una protección muy elevada y duradera.
La hepatitis A es una infección que suele curarse por completo. La vacunación y una buena higiene son las mejores formas de prevenirla.
La hepatitis B es una infección causada por el virus de la hepatitis B (VHB) que afecta al hígado. En muchas personas desaparece por sí sola tras unos meses, pero en otras puede hacerse crónica, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades graves del hígado, como cirrosis o cáncer hepático.
La buena noticia es que existe una vacuna muy eficaz para prevenirla.
Síntomas
Muchas personas no presentan síntomas, especialmente durante las primeras semanas o meses.
Cuando aparecen, los más habituales son:
- Cansancio intenso
- Fiebre
- Náuseas o vómitos
- Dolor abdominal, especialmente en la zona del hígado
- Pérdida de apetito
- Orina oscura
- Heces de color claro
- Color amarillento de la piel y de los ojos (ictericia)
Si la infección se vuelve crónica, puede dañar el hígado de forma progresiva sin producir síntomas durante años.
Transmisión
La hepatitis B se transmite por el contacto con sangre y determinados fluidos corporales de una persona con la infección. Las formas más frecuentes de transmisión son:
- Relaciones sexuales sin métodos de barrera
- Compartir agujas, jeringuillas u otro material de inyección
- Compartir objetos que puedan tener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes
- De madre a bebé durante el embarazo o el parto, si no se toman las medidas preventivas adecuadas
No se transmite por abrazar, besar, compartir cubiertos, alimentos o mantener un contacto cotidiano.
Diagnóstico y tratamiento
Se diagnostica mediante un análisis de sangre que detecta la presencia del virus y permite saber si la infección es reciente, pasada o crónica.
Si has tenido una práctica de riesgo o crees que has podido estar expuesto/a/e al virus, es recomendable realizar la prueba.
Depende del tipo de infección:
- La hepatitis B aguda suele resolverse sin necesidad de un tratamiento específico, con seguimiento médico y cuidados generales.
- La hepatitis B crónica puede requerir tratamiento antiviral para controlar el virus y reducir el riesgo de complicaciones.
Con un buen seguimiento médico, muchas personas con hepatitis B crónica pueden llevar una vida larga y saludable.
Prevención
La forma más eficaz de prevenir la hepatitis B es la vacunación, incluida desde hace años en el calendario vacunal en España.
También ayuda a reducir el riesgo:
- Utilizar preservativo y otros métodos de barrera en las relaciones sexuales
- No compartir agujas, jeringuillas ni material para el consumo de drogas
- No compartir objetos personales que puedan contener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes
- Utilizar material estéril para tatuajes, piercings u otros procedimientos
La hepatitis B puede hacerse crónica, pero es una infección prevenible gracias a la vacuna. Si crees que has estado expuesto/a/e al virus, hacerte la prueba es la mejor forma de actuar a tiempo.
La hepatitis C es una infección causada por el virus de la hepatitis C (VHC) que afecta al hígado. Muchas personas no presentan síntomas durante años, por lo que pueden tener la infección sin saberlo. Si no se diagnostica ni se trata, puede provocar daños importantes en el hígado con el paso del tiempo.
La hepatitis C tiene tratamiento y, en la mayoría de los casos, puede curarse completamente.
Síntomas
La mayoría de las personas no presenta síntomas en las primeras fases de la infección.
Cuando aparecen, pueden incluir:
- Cansancio intenso
- Fiebre
- Náuseas o vómitos
- Pérdida de apetito
- Dolor abdominal
- Orina oscura
- Color amarillento de la piel y de los ojos (ictericia)
Si la infección se hace crónica, puede dañar el hígado durante años sin producir síntomas evidentes.
Transmisión
La hepatitis C se transmite principalmente por el contacto con sangre de una persona con la infección.
Las vías más frecuentes son:
- Compartir agujas, jeringuillas u otro material para el consumo de drogas
- Compartir objetos que puedan contener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes
- Realizar tatuajes, piercings o procedimientos estéticos con material no esterilizado
También puede transmitirse durante determinadas prácticas sexuales cuando existe contacto con sangre o lesiones en las mucosas, aunque esta vía es menos frecuente.
Actualmente, las transfusiones de sangre realizadas en España son seguras gracias a los controles sanitarios.
Prevención
Para reducir el riesgo de infección es recomendable:
- No compartir agujas, jeringuillas ni material para el consumo de drogas
- No compartir objetos personales que puedan contener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes
- Acudir a establecimientos que utilicen material estéril para tatuajes, piercings u otros procedimientos
- Utilizar preservativo y otros métodos de barrera en aquellas prácticas sexuales en las que pueda existir contacto con sangre o lesiones
Diagnóstico y tratamiento
Se diagnostica mediante un análisis de sangre que detecta la presencia del virus. Si has tenido una práctica con riesgo de exposición o crees que has podido entrar en contacto con sangre infectada, es recomendable realizar la prueba.
Sí, actualmente existen tratamientos antivirales muy eficaces que consiguen curar la infección en la gran mayoría de las personas. Una vez curada, es posible volver a contraer la hepatitis C si se produce una nueva exposición al virus.
Actualmente no existe una vacuna para prevenir la hepatitis C.
Reducción de riesgos en chemsex
Algunas prácticas asociadas al chemsex pueden aumentar el riesgo de transmisión de la hepatitis C, especialmente cuando existe contacto con sangre o se comparte material de consumo.
Para reducir el riesgo:
- No compartas jeringuillas ni otro material de inyección
- No compartas el lubricante si existe riesgo de contaminación con sangre
- Utiliza un guante distinto para cada persona durante el fisting
- Emplea preservativos y otros métodos de barrera cuando exista riesgo de sangrado o lesiones
- Realiza pruebas periódicas si mantienes prácticas de mayor exposición
Si practicas chemsex, puedes consultar con profesionales de salud sexual para recibir información y apoyo adaptados a tus necesidades, sin juicios.
La hepatitis C tiene cura, pero no tiene vacuna. Como muchas personas no presentan síntomas, hacerse la prueba es fundamental para detectarla y tratarla a tiempo.
El herpes genital es una infección causada por el virus del herpes simple (VHS). Produce pequeñas ampollas o llagas dolorosas en la zona genital, anal o, en algunos casos, en la boca.
Existen dos tipos principales del virus:
- VHS-1, que suele causar herpes labial, aunque también puede provocar herpes genital mediante el sexo oral.
- VHS-2, que es la causa más frecuente del herpes genital.
Una vez adquirida la infección, el virus permanece en el organismo y puede reactivarse ocasionalmente, provocando nuevos brotes.
Síntomas
Muchas personas no presentan síntomas o tienen molestias muy leves. Cuando aparecen, los síntomas más frecuentes son:
- Pequeñas ampollas o llagas dolorosas en la zona genital, anal o alrededor de la boca
- Picor, hormigueo o sensación de ardor antes de que aparezcan las lesiones
- Dolor al orinar si las lesiones afectan a la uretra
- Malestar general o fiebre, especialmente durante el primer brote
Tras unos días, las lesiones suelen cicatrizar de forma espontánea.
Transmisión
El herpes genital se transmite por contacto directo con la piel o las mucosas de una persona que tiene el virus. Puede transmitirse durante:
- Relaciones sexuales vaginales, anales u orales
- Contacto íntimo con lesiones o ampollas
- Contacto con zonas donde el virus está activo, incluso cuando no hay lesiones visibles
El riesgo de transmisión es mayor durante un brote, aunque también puede existir en otros momentos.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración de las lesiones y, cuando es necesario, mediante pruebas de laboratorio. Si aparecen lesiones compatibles con herpes genital, es recomendable acudir a un servicio sanitario para confirmar el diagnóstico.
El herpes genital no tiene una cura definitiva, ya que el virus permanece en el organismo.
Sin embargo, existen medicamentos antivirales que:
- Reducen la duración de los brotes
- Disminuyen la intensidad de los síntomas
- Ayudan a reducir el riesgo de transmisión a otras personas cuando se utilizan de forma adecuada
Muchas personas pasan largos periodos sin presentar nuevos brotes.
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Utilizar preservativo y barreras de látex durante las relaciones sexuales, aunque no eliminan completamente el riesgo porque el virus puede estar presente en zonas no cubiertas
- Evitar mantener relaciones sexuales cuando existan ampollas, llagas o síntomas compatibles con un brote
- Informar a las parejas sexuales si se conoce el diagnóstico
- Seguir el tratamiento indicado por el personal sanitario cuando esté recomendado
El herpes genital es una infección muy frecuente. Aunque no tiene cura definitiva, puede controlarse con tratamiento y muchas personas viven con ella sin que afecte significativamente a su calidad de vida.
L
Las ladillas o piojos del pubis son pequeños parásitos que viven principalmente en el vello de la zona genital. También pueden encontrarse en otras zonas con vello grueso, como las axilas, el pecho, la barba o, en casos poco frecuentes, las pestañas.
Aunque suelen transmitirse durante las relaciones sexuales, las ladillas no son una infección, sino una infestación causada por un parásito.
Síntomas
El síntoma más frecuente es:
- Picor intenso en la zona afectada, especialmente por la noche
También pueden aparecer:
- Irritación o enrojecimiento de la piel
- Pequeñas manchas azuladas o grises causadas por las picaduras
- Presencia de liendres (huevos) adheridas al vello o de los propios parásitos
Algunas personas pueden no presentar síntomas durante los primeros días.
Transmisión
La transmisión ocurre principalmente por contacto íntimo y prolongado entre dos personas, especialmente durante las relaciones sexuales.
Con mucha menos frecuencia pueden transmitirse al compartir ropa, toallas o ropa de cama que haya estado en contacto reciente con una persona infestada. Las ladillas no saltan ni vuelan.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico suele realizarse mediante la observación directa de las ladillas o de sus liendres en el vello. Si tienes dudas o síntomas compatibles, es recomendable acudir a un servicio sanitario.
Sí, las ladillas se eliminan con tratamientos específicos en forma de lociones o champús antiparasitarios.
Para evitar una nueva infestación es importante:
- Seguir correctamente las indicaciones del tratamiento
- Repetir la aplicación cuando esté indicado
- Informar a las parejas sexuales recientes para que también puedan revisarse y tratarse si es necesario
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Evitar el contacto íntimo mientras exista la infestación
- Lavar con agua caliente la ropa, las toallas y la ropa de cama utilizadas recientemente
- No compartir prendas o textiles hasta completar el tratamiento
- Revisar y, si es necesario, tratar a las parejas sexuales recientes
El uso del preservativo no evita completamente la transmisión, ya que las ladillas viven en el vello y se transmiten por contacto directo con la piel.
Las ladillas tienen tratamiento y se eliminan con facilidad. Si se detectan a tiempo y se sigue correctamente el tratamiento, suelen desaparecer sin complicaciones.
M
La mpox es una infección causada por un virus que puede transmitirse entre personas mediante el contacto físico estrecho. Aunque durante el brote de 2022 muchos casos se detectaron en hombres que tienen sexo con hombres (HSH), cualquier persona puede contraer mpox, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.
En la mayoría de los casos la enfermedad es leve y desaparece por sí sola en unas semanas, aunque algunas personas pueden necesitar atención médica.
Síntomas
Los síntomas suelen aparecer entre 5 y 21 días después de la exposición. Los más frecuentes son:
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolor muscular
- Cansancio
- Ganglios inflamados
Pocos días después suele aparecer una erupción o lesiones en la piel que pueden localizarse en:
- Cara
- Manos
- Pies
- Boca
- Zona genital
- Ano
Las lesiones evolucionan hasta formar costras que finalmente se desprenden durante la curación. No todas las personas presentan el mismo número de lesiones y algunas pueden tener únicamente unas pocas en la zona genital o anal.
Transmisión
La mpox se transmite principalmente por contacto estrecho con una persona infectada, especialmente:
- Contacto directo con las lesiones o costras
- Contacto con fluidos corporales
- Contacto prolongado cara a cara mediante secreciones respiratorias
- Relaciones sexuales o contacto íntimo prolongado
- Compartir ropa, toallas o ropa de cama que hayan estado en contacto con las lesiones
Una persona puede transmitir el virus desde la aparición de los síntomas hasta que todas las lesiones hayan cicatrizado, las costras hayan caído y se haya formado una nueva capa de piel.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se confirma mediante una prueba de laboratorio, normalmente analizando una muestra obtenida de alguna de las lesiones. Si aparecen lesiones compatibles o se ha mantenido contacto estrecho con una persona diagnosticada, es recomendable consultar cuanto antes con el personal sanitario.
En la mayoría de los casos, la mpox se resuelve sin necesidad de tratamientos específicos. El tratamiento suele centrarse en:
- Aliviar el dolor
- Controlar la fiebre
- Mantener una buena hidratación
- Cuidar las lesiones para evitar infecciones
En personas con mayor riesgo de complicaciones o en casos graves, el equipo sanitario puede valorar tratamientos antivirales específicos.
Mientras existan lesiones activas se recomienda:
- Evitar el contacto físico estrecho con otras personas
- No mantener relaciones sexuales
- Cubrir las lesiones siempre que sea posible
- Lavarse las manos con frecuencia
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Evitar el contacto directo con lesiones o costras de personas con mpox
- No compartir ropa, toallas o ropa de cama durante la infección
- Mantener una buena higiene de manos.
- Evitar las relaciones sexuales hasta que todas las lesiones hayan cicatrizado completamente
- Limpiar y desinfectar los juguetes sexuales después de cada uso
Actualmente existe una vacuna recomendada para determinadas personas con mayor riesgo de exposición y como medida de control tras algunos contactos de riesgo. El personal sanitario valorará cuándo está indicada.
La mpox puede afectar a cualquier persona. Se transmite principalmente por el contacto físico estrecho y tiene un tratamiento dirigido a aliviar los síntomas, detectarla pronto y seguir las recomendaciones sanitarias ayuda a evitar nuevos contagios.
S
La sarna o escabiosis es una enfermedad de la piel causada por un pequeño ácaro llamado Sarcoptes scabiei. Este ácaro excava pequeños túneles bajo la piel, donde deposita sus huevos, provocando una intensa picazón y una erupción característica.
Puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad, higiene o condición social.
Síntomas
El síntoma más frecuente es:
- Picor muy intenso, especialmente durante la noche
También pueden aparecer:
- Pequeñas ronchas o granitos
- Surcos finos en la piel donde se aloja el ácaro
- Irritación por el rascado
Las lesiones suelen localizarse entre los dedos de las manos, muñecas, axilas, abdomen, genitales, glúteos y otras zonas de pliegues. En algunas personas el picor puede continuar durante varias semanas incluso después de haber eliminado el ácaro.
Transmisión
La sarna se transmite principalmente por contacto directo, prolongado y piel con piel con una persona infestada. Por este motivo puede transmitirse durante las relaciones sexuales, aunque no se considera una infección de transmisión sexual.
Con menos frecuencia también puede transmitirse al compartir ropa, toallas o ropa de cama que hayan estado en contacto reciente con una persona afectada.
Diagnóstico y tratamiento
En la mayoría de los casos, el diagnóstico se realiza mediante la exploración de la piel y los síntomas. En ocasiones puede ser necesario realizar pruebas específicas para confirmar la presencia del ácaro.
Sí. La sarna se trata con medicamentos específicos que eliminan el ácaro, normalmente mediante una crema o loción aplicada sobre la piel. En algunos casos también puede utilizarse tratamiento por vía oral.
Es muy importante:
- Seguir correctamente las indicaciones del tratamiento
- Tratar al mismo tiempo a las personas convivientes o con contacto estrecho, aunque no tengan síntomas
- Completar todo el tratamiento para evitar reinfestaciones
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Evitar el contacto físico estrecho con personas infestadas hasta finalizar el tratamiento
- Lavar con agua caliente la ropa, las toallas y la ropa de cama utilizadas en los días previos
- Guardar durante al menos una semana, en una bolsa cerrada, aquellos objetos que no puedan lavarse
- Tratar de forma simultánea a las personas convivientes y parejas sexuales cuando así lo indique el personal sanitario
La sarna tiene tratamiento y se cura. Detectarla a tiempo y tratar a todas las personas que han tenido contacto estrecho es la mejor forma de evitar nuevos contagios.
La shigelosis es una infección intestinal causada por bacterias del género Shigella. Produce principalmente diarrea y molestias digestivas. Aunque suele resolverse en pocos días con el tratamiento adecuado, es una infección muy contagiosa.
SÍNTOMAS
Los síntomas suelen aparecer entre 1 y 4 días después del contagio.
Los más frecuentes son:
- Diarrea, que puede contener sangre o mucosidad
- Dolor abdominal intenso
- Fiebre
- Náuseas o vómitos
- Sensación constante de necesitar evacuar aunque el intestino esté vacío (tenesmo)
En la mayoría de los casos desaparece en aproximadamente una semana, aunque algunas personas pueden necesitar atención médica por deshidratación o complicaciones.
Transmisión
La bacteria se transmite por la vía fecal-oral, es decir, cuando pequeñas cantidades de materia fecal pasan a la boca. Esto puede ocurrir por:
- Contacto sexual, especialmente durante prácticas con contacto oral-anal (anilingus) o contacto entre manos, juguetes sexuales y la zona anal
- Consumir agua o alimentos contaminados
- No lavarse bien las manos después de ir al baño o antes de manipular alimentos
- Compartir juguetes sexuales sin una correcta limpieza o sin cambiar el preservativo entre personas
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se confirma mediante un análisis de heces, que permite identificar la bacteria responsable de la infección.
Sí, el tratamiento depende de la gravedad de la infección, generalmente incluye:
- Buena hidratación
- Reposo
- En algunos casos, antibióticos prescritos por el personal sanitario
No es recomendable tomar medicamentos para cortar la diarrea sin indicación médica, ya que pueden empeorar la evolución de la infección.
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Lavarse bien las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de comer o manipular alimentos
- Utilizar barreras de protección (como preservativos o barreras de látex) durante las prácticas sexuales con contacto anal
- Lavar los juguetes sexuales después de cada uso y utilizar un preservativo nuevo si se comparten
- Evitar las relaciones sexuales mientras haya diarrea y durante al menos dos semanas después de desaparecer los síntomas, ya que la bacteria puede seguir eliminándose en las heces
- No preparar alimentos para otras personas mientras se tenga la infección
La shigelosis tiene tratamiento y suele curarse completamente. Una buena higiene de manos y tomar precauciones en las prácticas sexuales con contacto anal ayudan a prevenir su transmisión.
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum. Si no se detecta y trata a tiempo, la infección puede avanzar y afectar a distintos órganos del cuerpo. La buena noticia es que tiene cura, especialmente cuando se diagnostica en las primeras fases.
Síntomas
La sífilis evoluciona en distintas fases y los síntomas cambian con el tiempo.
Primera fase
Suele aparecer una llaga (chancro) en la zona donde entró la bacteria.
Esta lesión:
- Generalmente no duele
- Puede aparecer en pene, vulva, vagina, ano, recto o boca
- Desaparece por sí sola después de unas semanas, aunque la infección continúa si no se trata
Segunda fase
Semanas o meses después pueden aparecer:
- Erupciones en la piel, especialmente en las palmas de las manos y plantas de los pies
- Fiebre
- Dolor de garganta
- Inflamación de los ganglios
- Malestar general
- Caída del cabello en algunas personas
Después, los síntomas pueden desaparecer durante un tiempo aunque la bacteria siga presente.
Fases avanzadas
Si la infección permanece sin tratar durante años, puede afectar al corazón, al sistema nervioso y a otros órganos, provocando complicaciones graves.
Transmisión
La sífilis se transmite por contacto directo con las lesiones de una persona infectada durante las relaciones sexuales:
- Vaginales
- Anales
- Orales
También puede transmitirse de una persona embarazada al bebé durante el embarazo o el parto (sífilis congénita).
Diagnóstico y tratamiento
La sífilis se detecta mediante un análisis de sangre. En algunas situaciones también puede estudiarse directamente una lesión si está presente. Si has tenido sífilis anteriormente, el personal sanitario utilizará pruebas específicas para diferenciar una infección antigua de una posible reinfección.
Sí, la sífilis tiene cura. El tratamiento consiste, generalmente, en antibióticos prescritos por el personal sanitario. Cuanto antes se diagnostique y trate, más sencillo será evitar complicaciones.
Es importante:
- Completar el tratamiento
- Evitar mantener relaciones sexuales hasta recibir el alta médica
- Informar a las parejas sexuales recientes para que también puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento si lo necesitan
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Utilizar preservativo o barreras de látex en las relaciones sexuales vaginales, anales y orales
- Realizarse pruebas periódicas si se mantienen prácticas sexuales con mayor riesgo o con diferentes parejas
- Evitar el contacto directo con llagas o lesiones compatibles con sífilis
- Utilizar preservativos en los juguetes sexuales y limpiarlos correctamente después de cada uso
La sífilis tiene cura, pero muchas personas no presentan síntomas o estos desaparecen por sí solos. Hacerse pruebas periódicas es la mejor forma de detectarla y evitar complicaciones o nuevos contagios.
T
La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el parásito Trichomonas vaginalis. Muchas personas no presentan síntomas, por lo que pueden transmitir la infección sin saber que la tienen. Aun así, es una ITS que tiene tratamiento y cura.
Síntomas
Muchas personas no presentan síntomas.
Cuando aparecen, suelen hacerlo entre 5 y 28 días después del contagio.
En personas con vagina
Los síntomas más frecuentes son:
- Picazón o irritación genital
- Ardor al orinar
- Flujo vaginal abundante con olor inusual, que puede ser blanco, amarillo, verdoso o transparente
- Enrojecimiento o molestias en la vulva o la vagina
En personas con pene
Los síntomas suelen ser menos frecuentes, pero pueden aparecer:
- Picazón o irritación en el pene
- Ardor al orinar o eyacular
- Secreción por la uretra
Transmisión
La tricomoniasis se transmite principalmente durante las relaciones sexuales sin preservativo. El parásito puede pasar de una persona a otra durante el contacto entre genitales y también mediante el uso compartido de juguetes sexuales si no se limpian adecuadamente o no se utiliza un preservativo nuevo para cada persona.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se realiza mediante una exploración clínica y pruebas de laboratorio, utilizando muestras de las secreciones genitales o de orina.
Sí, la tricomoniasis se trata con antibióticos prescritos por el personal sanitario y tiene cura.
Para evitar nuevas infecciones es importante que:
- La persona diagnosticada complete el tratamiento
- Sus parejas sexuales recientes también reciban tratamiento, aunque no tengan síntomas
- Se eviten las relaciones sexuales hasta finalizar el tratamiento y recibir la indicación médica correspondiente
Prevención
Para reducir el riesgo de transmisión se recomienda:
- Utilizar preservativo en las relaciones sexuales vaginales y anales
- Utilizar preservativos en los juguetes sexuales y limpiarlos después de cada uso
- Realizarse pruebas cuando existan síntomas o tras una práctica sexual de riesgo
- Informar a las parejas sexuales si se ha recibido un diagnóstico para que también puedan hacerse la prueba y tratarse si es necesario
La tricomoniasis suele pasar desapercibida porque muchas personas no presentan síntomas. Sin embargo, tiene tratamiento y cura, por lo que un diagnóstico precoz ayuda a evitar complicaciones y nuevos contagios.
V
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es un virus que ataca al sistema inmunitario, especialmente a unas células llamadas CD4, que ayudan al organismo a defenderse de las infecciones. Si el VIH no se diagnostica ni se trata, con el paso de los años puede debilitar las defensas y evolucionar hasta el sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), la fase más avanzada de la infección.
Actualmente, gracias al tratamiento antirretroviral, las personas con VIH pueden tener una esperanza y una calidad de vida similares a las de la población general, y muchas nunca llegan a desarrollar sida.
La única forma de saber si una persona tiene VIH es realizándose una prueba diagnóstica. En Diversas puedes hacerte la prueba de forma gratuita, confidencial y con acompañamiento profesional.
Síntomas
El VIH no tiene síntomas específicos y muchas personas pueden vivir años sin saber que tienen la infección. En algunas personas, entre 2 y 4 semanas después de la infección, puede aparecer una fase conocida como primoinfección, cuyos síntomas se parecen mucho a los de una gripe o una mononucleosis.
Los síntomas más frecuentes son:
- Fiebre
- Cansancio intenso
- Ganglios inflamados
- Dolor muscular o articular
- Erupciones en la piel
- Dolor de garganta
Estos síntomas suelen desaparecer por sí solos después de unos días o semanas.
Es importante recordar que tener estos síntomas no significa necesariamente que una persona tenga VIH, ya que pueden deberse a muchas otras enfermedades. Del mismo modo, muchas personas con VIH nunca presentan síntomas.
Transmisión
Para que el VIH pueda transmitirse deben darse tres condiciones al mismo tiempo:
- Que una persona viva con VIH y tenga presencia del virus en su organismo
- Que exista un fluido con capacidad de transmisión
- Que ese fluido entre en contacto con una mucosa o con el torrente sanguíneo
Los fluidos que pueden transmitir el VIH son:
- Sangre
- Semen
- Fluido vaginal
- Leche materna
Las principales vías de transmisión son:
- Relaciones sexuales vaginales o anales sin preservativo u otras medidas preventivas
- Compartir material de inyección
- De madre a bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia si no existe tratamiento
El VIH NO se transmite por:
- Besos
- Abrazos
- Compartir vasos o cubiertos
- Sudor
- Lágrimas
- Saliva
- Picaduras de mosquitos
- Piscinas o baños públicos
Diagnóstico y tratamiento
El VIH se detecta mediante pruebas específicas, que pueden realizarse con una muestra de sangre o, en algunos casos, de saliva. Existen pruebas rápidas que ofrecen el resultado en pocos minutos y otras que se realizan en laboratorio.
Es importante respetar el periodo ventana, ya que después de una práctica de riesgo debe transcurrir un tiempo para que la prueba pueda detectar la infección con fiabilidad. Si tienes dudas sobre cuándo realizarte la prueba, el personal sanitario podrá orientarte.
Sí, actualmente no existe una cura para el VIH, pero sí un tratamiento muy eficaz llamado terapia antirretroviral (TAR).
Este tratamiento:
- Reduce la cantidad de virus en el organismo
- Protege el sistema inmunitario
- Evita que la infección progrese
- Permite llevar una vida larga y saludable
Es muy importante tomar la medicación exactamente como ha sido prescrita. Gracias a los avances médicos, hoy existen tratamientos diarios y también opciones de acción prolongada para algunas personas, siempre bajo valoración del equipo sanitario.
Se habla de transmisión, no de contagio
Aunque en el lenguaje cotidiano ambas palabras suelen utilizarse como sinónimos, es preferible hablar de transmisión.
El VIH no es un virus contagioso como la gripe o la COVID-19, ya que no se transmite por el contacto cotidiano. Solo puede transmitirse a través de unas vías muy concretas y bajo determinadas condiciones. Por eso hablamos de transmisión del VIH y no de contagio.
¿Qué significa «Indetectable = Intransmisible (I=I)»?
Uno de los mayores avances científicos sobre el VIH es el principio Indetectable = Intransmisible (I=I). Cuando una persona con VIH sigue correctamente su tratamiento y mantiene una carga viral indetectable durante al menos seis meses, no transmite el virus por vía sexual.
Esto significa que:
- Puede mantener relaciones sexuales sin transmitir el VIH
- Aunque haya penetración
- Aunque haya eyaculación
- Incluso si no se utiliza preservativo
Además, con el seguimiento médico adecuado, el tratamiento también reduce de forma muy importante el riesgo de transmisión durante el embarazo y el parto. Indetectable no significa que el virus haya desaparecido, sino que la cantidad de virus en sangre es tan baja que las pruebas habituales no pueden detectarla y no puede transmitirse por vía sexual.
El VIH hoy es una infección crónica con tratamiento eficaz. Detectarlo a tiempo, iniciar el tratamiento y mantener una carga viral indetectable permite vivir con buena calidad de vida y evita la transmisión sexual del virus (I=I).
El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes. Existen más de 200 tipos de VPH. La mayoría no causan problemas de salud y desaparecen de forma espontánea gracias al sistema inmunitario. Sin embargo, algunos tipos pueden provocar verrugas genitales y otros, si la infección persiste durante años, aumentar el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, como el de cuello de útero, ano, pene, vulva, vagina o garganta.
Síntomas
La mayoría de las personas no presentan síntomas y desconocen que tienen la infección. Cuando aparecen, los síntomas suelen manifestarse entre uno y ocho meses después del contacto, aunque también pueden hacerlo mucho más tarde. El signo más frecuente son las verrugas genitales (condilomas), que pueden aparecer en:
- Genitales
- Ano
- Boca
- Garganta
Pueden ser pequeñas, planas o con aspecto similar a una coliflor.
Transmisión
El VPH se transmite principalmente mediante el contacto íntimo piel con piel durante las relaciones sexuales:
- Sexo vaginal
- Sexo anal
- Sexo oral
- Contacto genital sin penetración
El preservativo reduce el riesgo de transmisión, aunque no lo elimina completamente, ya que el virus puede encontrarse en zonas no cubiertas por el condón.
Diagnóstico y tratamiento
No existe una prueba rutinaria para detectar el VPH en toda la población. En las personas con cuello de útero, el diagnóstico se realiza mediante programas de cribado, como:
- Citología cervical
- Prueba del VPH
Estas pruebas permiten detectar lesiones antes de que evolucionen a cáncer. En otras personas, el diagnóstico suele realizarse cuando aparecen verrugas u otras lesiones que valora el personal sanitario.
Actualmente no existe un tratamiento que elimine el virus. Sin embargo, sí pueden tratarse las manifestaciones que produce, como:
- Verrugas genitales
- Lesiones precancerosas
En la mayoría de las personas, el organismo elimina la infección de forma natural en uno o dos años.
Prevención
La mejor forma de prevenir el VPH es combinar varias medidas:
- Vacunarse frente al VPH
- Utilizar preservativo y otras barreras durante las relaciones sexuales
- Participar en los programas de cribado cuando estén indicados
- Acudir a revisión si aparecen verrugas o cualquier lesión en la zona genital o anal
En Canarias, las personas mayores de 26 años pueden acceder a esta vacunación, se mantiene la vacunación frente a VPH para los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) o personas que se encuentren en una situación de vulnerabilidad en sus relaciones sexuales.
¿Qué ocurre después de la infección?
En la mayoría de los casos, el sistema inmunitario elimina el virus sin causar problemas. Cuando la infección persiste durante varios años, algunos tipos de VPH pueden producir cambios en las células que, si no se detectan y tratan a tiempo, podrían evolucionar hacia determinados tipos de cáncer. Por este motivo son tan importantes la vacunación y los programas de detección precoz.