Lo que crees saber sobre VIH

Deconstruyendo mitos y estereotipos sobre las personas con VIH

Cuando sabemos que una persona tiene VIH, es habitual que aparezcan preguntas, ideas preconcebidas o incluso juicios sobre su vida. ¿Cómo lo adquirió? ¿Cuántas parejas sexuales ha tenido? ¿Llevará una vida “de riesgo”? ¿Se le nota? ¿Podrá tener relaciones sexuales?

El problema es que ninguna de esas respuestas puede deducirse de un diagnóstico de VIH.

Tener VIH es una condición de salud. No es una explicación sobre la vida sexual de una persona, su orientación sexual, su personalidad ni sus decisiones.

¿Qué imaginamos cuando escuchamos «tiene VIH»?

Durante décadas, el VIH se ha asociado socialmente con determinadas prácticas sexuales, colectivos, comportamientos o estilos de vida. También se ha representado como sinónimo de enfermedad, deterioro físico y muerte.

Estos imaginarios no han desaparecido por completo y siguen alimentando el estigma hacia las personas con VIH.

Por eso es importante detenernos y preguntarnos:

¿Qué estamos suponiendo sobre una persona simplemente porque sabemos que tiene VIH?

«Seguro que ha tenido muchas parejas»

Tener VIH no nos dice cuántas parejas sexuales ha tenido una persona ni cuáles han sido sus prácticas sexuales.

El VIH puede transmitirse a través de determinadas prácticas sexuales sin protección, pero también existen otras vías de transmisión. Además, una persona puede adquirir el VIH en una única relación sexual o después de años de actividad sexual.

Un diagnóstico no permite reconstruir la vida sexual de nadie.

«Habrá llevado una vida de riesgo»

Hablar de «personas de riesgo» puede resultar estigmatizante. Es más adecuado hablar de prácticas o situaciones que pueden implicar un mayor riesgo de transmisión.

Las circunstancias de cada persona son diferentes y nadie debería ser juzgado por tener una infección.

La prevención debe centrarse en disponer de información, herramientas y recursos que permitan reducir los riesgos y cuidar la salud sexual, no en culpabilizar a quienes viven con VIH.

«Se le tiene que notar»

No.

El VIH no tiene una apariencia determinada. No podemos saber si una persona tiene VIH por su aspecto físico, su estado de salud o su forma de comportarse.

Además, los avances en el tratamiento han cambiado radicalmente la realidad de las personas con VIH. Actualmente, el tratamiento permite controlar el virus y llevar una vida larga y saludable.

«Tener VIH significa tener sida»

Tampoco.

VIH y sida no son lo mismo.

El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana. El sida es una fase avanzada de la infección por VIH que puede aparecer cuando el sistema inmunitario está gravemente debilitado y no se recibe tratamiento adecuado.

Con un diagnóstico temprano y un tratamiento eficaz, es posible evitar la progresión de la infección y mantener una buena calidad de vida.

Una persona con VIH puede tener una vida plena

Tener VIH no impide tener relaciones afectivas o sexuales, enamorarse, trabajar, viajar, practicar deporte, formar una familia o disfrutar de una vida plena.

Y hay un dato fundamental que debemos conocer:

Indetectable = Intransmisible

Las personas con VIH que siguen un tratamiento eficaz y mantienen una carga viral indetectable de forma mantenida no transmiten el VIH por vía sexual.

Esto se conoce como I=I: Indetectable es igual a Intransmisible.

Este avance científico es fundamental no solo para la salud de las personas con VIH, sino también para combatir el estigma y los miedos que todavía existen alrededor del VIH.

El VIH no define a una persona

Un diagnóstico nos proporciona información sobre una condición de salud. No nos cuenta quién es una persona.

No nos dice:

  • cómo es su personalidad;
  • cuál es su orientación sexual;
  • cuántas parejas ha tenido;
  • cómo adquirió el VIH;
  • qué tipo de relaciones mantiene;
  • cuál es su forma de vida;
  • ni qué decisiones ha tomado a lo largo de su vida.

Intentar construir toda una historia personal a partir de un diagnóstico es convertir un dato de salud en un prejuicio.

Cambiar la mirada también es prevención

La prevención del VIH no consiste únicamente en conocer las vías de transmisión o utilizar herramientas como el preservativo, la PrEP o la PEP.

También implica combatir la desinformación y el estigma.

Porque cuando asociamos el VIH con determinados cuerpos, orientaciones sexuales, comportamientos o formas de vida, contribuimos a crear un entorno en el que las personas pueden sentir miedo, vergüenza o rechazo a la hora de hacerse una prueba, buscar atención sanitaria o hablar abiertamente de su salud sexual.

Informarnos nos ayuda a prevenir.

Pero también nos ayuda a dejar de juzgar.

Un diagnóstico habla de salud. No define quién eres.

Desde Diversas trabajamos para promover una mirada hacia el VIH basada en la información, los derechos, la salud sexual y el respeto.

Más información. Menos estigma.

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