Virus del Papiloma Humano

¿QUÉ ES?

Se trata de una infección de transmisión sexual, de origen vírico; que puede generar crecimiento en la piel o membranas de las mucosas en forma de verrugas. Existen más de 100 variedades del virus del papiloma humano. Algunos tipos de infección por el virus del papiloma humano causan verrugas y otros pueden causar diferentes tipos de cáncer, como el de ano.

SÍNTOMAS

En la mayoría de los casos, la infección es asintomática. En el caso de que aparezcan, podemos encontrarnos con que tienen un periodo ventana que oscila entre un mes y 8 meses tras la práctica sexual, de tal forma que pueden los condilomas (verrugas) en los genitales, ano, boca o garganta, con aspecto de coliflor o también aplanadas.

                                               TRANSMISIÓN       

El VPH se transmite principalmente a través del contacto sexual, ya sea vaginal, anal u oral. También puede transmitirse por contacto directo con la piel infectada o a través de las manos si han estado en contacto con los genitales. A diferencia de otros virus, el VPH no se transmite de forma hereditaria ni a través de factores de riesgo que no estén vinculados con la actividad sexual.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El diagnóstico del VPH se realiza principalmente a través de pruebas de detección en mujeres, como la citología cervical (Papanicolaou) y pruebas específicas para detectar el ADN del virus. Estas pruebas permiten identificar cambios celulares anormales en el cuello uterino que podrían indicar una infección por VPH. No existen pruebas rutinarias para detectar el VPH en hombres o en otras áreas del cuerpo.

No existe un tratamiento específico para eliminar el VPH; sin embargo, las manifestaciones clínicas del virus, como verrugas genitales o lesiones precancerosas, pueden tratarse con procedimientos médicos. La vigilancia regular mediante pruebas de detección es crucial para prevenir la progresión a cáncer.

PREVENCIÓN

La vacunación es la estrategia más efectiva para prevenir la infección por los tipos más peligrosos de VPH. Las vacunas disponibles protegen contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres relacionados con el virus. Se recomienda vacunar a durante la adolescencia a personas entre los 9 y 14 años.

Además, el uso consistente de preservativos puede reducir el riesgo de transmisión del VPH, aunque no ofrece una protección completa debido a que el virus puede infectar áreas no cubiertas por el preservativo.

En Canarias, las personas <26 años pueden acceder a esta vacunación, Se mantiene la vacunación frente a VPH para los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) o personas que se encuentren en una situación de vulnerabilidad en sus relaciones sexuales.

¿QUÉ OCURRE TRAS LA INFECCIÓN POR VPH?

La mayoría de las personas que se infectan con el virus del papiloma humano (VPH) logran eliminarlo gracias a las defensas naturales del cuerpo. Existen diversos factores que pueden acelerar la progresión hacia el cáncer y uno de los más significativos, identificado en el cáncer de cérvix, es el tabaquismo.

El VPH es la causa principal del cáncer de cuello de útero (en el 100% de los casos), así como del cáncer anal en general (88%) y del cáncer anal en HSH (98%). Es importante destacar que, aunque la relación entre el VPH y el cáncer es innegable, no es motivo de alarma excesiva, ya que la infección por VPH es común en la población general, aunque el cáncer asociado a esta infección es poco frecuente.

Los estudios disponibles indican que la prevalencia de la infección por VPH en HSH (hombres que tienen sexo con hombres) alcanza el 60% y 78% en personas VIH negativas y VIH positivas, respectivamente, llegando al 100% en personas que han tenido múltiples parejas sexuales a lo largo de su vida.

El VPH representa un problema global de salud sexual, ya que ocasionalmente puede llevar al desarrollo de tumores malignos, especialmente en HSH con VIH, pero también en mujeres y hombres no HSH con VIH. Por tanto, es crucial establecer estrategias de cribado para el diagnóstico y seguimiento en estas personas, con el objetivo de prevenir el cáncer de ano.

Para el cáncer de cuello de útero, ya se han implementado estrategias de cribado como medidas de salud pública, lo que ha llevado a una reducción significativa en su incidencia. En cuanto al cáncer de garganta, aunque un pequeño porcentaje se relaciona con el VPH, sabemos que el principal factor de riesgo es el tabaquismo. Por lo tanto, es fundamental centrar nuestros esfuerzos en evitar este hábito para prevenir este tipo de cáncer.

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