La discriminación múltiple en el contexto de las personas con VIH

El concepto de discriminación múltiple fue desarrollado en el contexto de los estudios sobre discriminación y desigualdad por la académica y feminista estadounidense Kimberlé Crenshaw en la década de 1980. Crenshaw introdujo el término “interseccionalidad” para describir cómo las personas pueden experimentar múltiples formas de opresión y discriminación simultáneamente, y cómo estas formas de opresión están interconectadas y se refuerzan entre sí. La interseccionalidad, como marco teórico, ha sido fundamental para comprender cómo la discriminación y la desigualdad afectan de manera diferencial a las personas en función de sus múltiples identidades, como raza, género, clase social, orientación sexual, discapacidad, entre otros.

Así, en un mundo donde la discriminación adopta muchas formas y se entrelaza con múltiples aspectos de la identidad de una persona, las personas que viven con VIH enfrentan una realidad aún más complicada. La discriminación no se limita al estigma asociado con infección; se agrava cuando se mezcla con prejuicios basados en la raza, el género, la orientación sexual u otras características. Esta discriminación múltiple crea barreras significativas para el acceso a la atención médica, el apoyo social y la igualdad de derechos.

Para aquellos que enfrentan la discriminación en múltiples frentes, como las personas racializadas con VIH o las personas LGBTIQA+, los desafíos son aún mayores. La discriminación racial puede obstaculizar el acceso a la atención médica o a tratamientos adecuados, mientras que la LGBTIfobia puede generar dificultades adicionales para recibir servicios de salud adaptados a las necesidades específicas de la comunidad LGBTIQA+. Además de los desafíos relacionados con la salud, la discriminación múltiple también puede afectar a la vivencia de la sexualidad para una persona migrante ya que ésta puede estar influenciada por diversos factores, entre los que se incluye la adaptación a nuevas normas culturales y sociales, así como el enfrentamiento a barreras lingüísticas y de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Además, pueden experimentar tensiones entre su identidad sexual y de género y las expectativas culturales de sus comunidades de origen y destino.

Abordar la discriminación múltiple requiere un enfoque integral que reconozca las intersecciones entre diferentes formas de discriminación y promueva la justicia social y la equidad en todos los niveles. Esto implica la sensibilización y educación sobre cómo se entrelazan las diferentes formas de discriminación, así como el acceso equitativo a la atención médica y el apoyo comunitario. Además, es fundamental desafiar el estigma y la discriminación en todas sus formas, mediante campañas de sensibilización, políticas antidiscriminatorias y acciones para promover la inclusión y la diversidad en la sociedad.

La discriminación múltiple también puede influir en las prácticas sexuales y de salud de las personas afectadas. El temor al rechazo, la discriminación o la violencia basada en la orientación sexual o la identidad de género puede dificultar la búsqueda de atención médica, la divulgación del estatus de VIH o el acceso a métodos de prevención y tratamiento. Además, el rechazo o la serofobia que, en ocasiones viven, pueden deteriorar la autoestima sexual y emporar su salud sexual.

Para abordar eficazmente la discriminación múltiple en relación con la sexualidad y el VIH, es esencial promover un entorno inclusivo y respetuoso que reconozca la diversidad de las experiencias humanas. Esto implica la implementación de políticas y programas que aborden el estigma y la discriminación basados en la orientación sexual y la identidad de género, así como el acceso equitativo a servicios de salud sexual y reproductiva sensibles a las necesidades de las personas LGBTQ+ y otras comunidades marginadas. Al hacerlo, podemos trabajar hacia un futuro donde todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, tengan igualdad de acceso a la atención médica y vivan libres de discriminación y estigma.

En Diversas, contamos con un servicio específico de atención integral para las personas con VIH, sus familias y allegados. Si quieres asesoramiento u orientación sobre cómo mejorar tu calidad de vida, puedes escribirnos por WhatsApp

Cita previa gratuita: 644 57 53 30 – 636 61 83 09

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